La figura del Director de Seguridad

 

El Director de Seguridad en España es una figura clave para cualquier empresa , si bien en nuestro país por desgracia no se exige a las empresas que dispongan  de un director de seguridad salvo en los casos que describimos a continuación:

Los supuestos de obligatoriedad legal  de creación por una empresa privada o pública de un Departamento de Seguridad esta recogida:

En el Acta 96 del Reglamento de Seguridad Privada R.D. 2364/1994 y sus posteriores modificaciones fija los supuestos de existencia obligatoria del Departamento de Seguridad con  la condición de tener al frente a un Director de Seguridad :

-En las empresas o entidades que constituyan, en virtud de la disposición general o decisión gubernativa, Departamento de Seguridad.

-En los centros, establecimientos o inmuebles que cuente con un servicio de seguridad integrado por 24 o más vigilantes de seguridad o guardas particulares del campo, y cuya duración prevista supere el año, considerando a la suma de totalidad de los vigilantes que trabajen diferentes centros y delegaciones de trabajo no en un solo centro de trabajo.

-Cuando así lo disponga la Dirección General de la Policía para los supuestos transnacionales, el Delegado del Gobierno o autoridades , atendiendo al volumen de los medios personales y materiales, tanto físicos como electrónicos, como al sistema de seguridad , así como la complejidad de su funcionamiento y el grado de concentración de riesgo.

La constitución del Departamento de seguridad tendrá dos supuestos el de su obligatoriedad legal si reúne las condiciones establecidas en el articulo 96 del Reglamento de Seguridad Privada 2364/1994 y si no reúne dichas condiciones fijadas en dicho articulo  podrá ser creado de forma facultativa por la empresa en ambos casos en la dirección de los mismos se encontrará un Director de Seguridad, en el caso de que se requiera la implantación del servicio de vigilantes de seguridad deberá solicitarse.

El artículo 115 del Reglamento, hace referencia a las entidades,
públicas o privadas, que, sin estar obligadas a la creación del departamento, pueden
crearlo de forma voluntaria, con todos o alguno de los cometidos establecidos en el
artículo 116, poniendo al frente del mismo a un Director de Seguridad habilitado y
comunicarlo a la Subdelegación del Gobierno, si el ámbito es provincial, y, en todo caso
a la Dirección General de la Policía. Este artículo contempla la existencia facultativa
del departamento, tanto en empresas privadas, como en organismos públicos.
En resumen, y conforme a su origen, los departamentos de Seguridad pueden
ser de carácter obligatorio, como ocurre con los contemplados en los apartados 1º y 2º
anteriores, o de carácter facultativo o voluntario, como en el caso del apartado 3º, y, en
consecuencia con este distinto origen, tendrán también una distinta respuesta o
reproche legal para el caso de producirse algún incumplimiento, total o parcial, en
relación con los mismos.

De todo lo anteriormente señalado se destaca que, constituido el Departamento
de Seguridad, ya sea en virtud de disposición general o decisión gubernativa, ya sea
por decisión de la propia empresa o entidad privada, al frente del mismo habrá siempre un Director de Seguridad, con las funciones contempladas en los artículos
95.2, 97 y 98 del Reglamento de Seguridad Privada.
No obstante, no es hasta la publicación del Real Decreto 4/2008, de 11 de
enero, por el que se modifican determinados artículos del RSP, que el Director de
Seguridad es reconocido como una categoría independiente del personal de seguridad
privada, puesto que, hasta entonces, sólo era una especialidad del Jefe de Seguridad.
Esta reforma no ha implicado un desarrollo del régimen jurídico de cada una de las
figuras, haciéndose necesaria una revisión de la figura del Director.
Desde la óptica de los usuarios de Seguridad, en la que se inscriben los
departamentos de Seguridad y Facultativos, solo cabe sancionar por la utilización de
aparatos o dispositivos no homologados o la contratación, a sabiendas, de que no
reúnen los requisitos, de empresas carentes de la habilitación para prestar servicios de
seguridad privada. Sin embargo, la carencia de Departamento de Seguridad cuando su
existencia obedece al cumplimiento de una medida de seguridad obligatoria,
contemplada en el artículo 119 del RSP, así como la carencia de los mismos en los
establecimientos obligados referidos, pudiera dar lugar a una infracción muy grave o
grave, según los casos, de las tipificadas en artículo 155 del Reglamento de Seguridad
Privada.

Por todo ello, en el actual régimen sancionador, el incumplimiento de disponer
de una medida obligatoria como es el Departamento de Seguridad (y no se tiene
Departamento de Seguridad cuando no existe Director de Seguridad al frente del
mismo), puede sancionarse, de acuerdo con el artículo 155 reseñado anteriormente.
En el caso de que el Departamento de Seguridad sea facultativo, la carencia de
Director, conllevará el cierre del mismo en el registro correspondiente del Ministerio del
Interior.

Después de ver este articulo deducimos que no son pocas las empresas en España que se pasan por el forro dicha reglamentación y también deducimos que las actuales circunstancias legales que dictan la incorporación de un Director de Seguridad a una empresa de forma obligatoria  son insuficientes.

No es extraño ver en empresas a Ingenieros realizando funciones que pertocan a los Directores de seguridad pro lo que ejercen una forma de intrusismo encubierta y soportada por las empresas de seguridad que como siempre su máxima es la de la facturación al precio que sea y en las condiciones que sean obviando constantemente las funciones de sus vigilantes y de quien puede asumir las ordenes hacia los mismos en casa del cliente que ante la ausencia de un Director de seguridad debe ser el Jefe de seguridad o sus delegados quien asuman este rol y no que se lo dejen al cliente porque simplemente es quien paga.

 

 

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